¿Cómo tratar Fusarium en cultivos?

By April 17, 2020 May 4th, 2020 Enfermedades en cultivos

¿Cómo tratar Fusarium en cultivos?

Fusarium, un hongo muy extendido

Los Fusarium son un género de hongos saprofitos (se alimentan de residuos orgánicos en descomposición) muy extenso. Es un habitante natural del suelo capaz de colonizar a cientos de especies vegetales ocasionando pérdidas severas para los agricultores. Cuenta con decenas de especies, aunque sólo unas pocas son fitopatógenas. Atacan cultivos muy importantes de nuestra zona como: la papa, el melón, el tomate, las flores ornamentales, el maní… etc. Las especies que causan más daño a la agricultura son: Fusarium oxysporum, Fusarium solani y Fusarium verticillioides. Cada una de las especies del hongo ataca a distintas especies vegetales por ejemplo vemos frecuentemente Fusarium solani en papa, Fusarium oxysporum f. sp. niveumi en curcubitáceas o Fusarium oxysporum f. sp. cubense en Plátano
Geográficamente estan dispersos por gran parte del planeta pero lo encontramos con mas facilidad en climas tropicales y subtropicales. Se desarollan con más facilidad en suelos con temperaturas por encima de los 24 grados haciendo su espurulación más intensa en los períodos cálidos. El control del hongo fusarium es de difícil contención ya que el viento y la lluvia puede llevar sus a esporas a kilómetros de distancia y persistir en el suelo durante largos períodos en el suelo.

Síntomas de fusarium en plantas

El fusarium ataca principalmente el sistema vascular de las plantas. Las hifas del hongo penetran por las raices de plantas débiles o a través de heridas abiertas hasta colonizar los vasos conductores. Esto produce una necrosis vascular que impide a la planta hacer circular sus nutrientes provocándole en última instancia la muerte. Los síntomas de la Fusariosis o marchitez vascular que podemos observar son múltiples y comunes a otras patologías siendo notable en podedumbre de raices y partes aéreas de la planta. Lo primero que notaremos será amarilleamiento en las hojas jóvenes. Mas tarde se debilitarán y se curvarán hacia abajo (epinastia). Un síntoma característico es que la marchitez comienza de forma asimétrica en los brotes, comenzando el amarilleamiento desde abajo hasta arriba del tallo.
Una señal importante de la Fusiarosis es el necrotamiento de los vasos. Que podremos ver fácilmente haciendo un corte transversal en un tallo. Veremos entonces necrosis, círculos oscuros en los vasos que evidencian la presencia del hongo.
Fusarium puede atacar en cualquier fase de crecimiento. En plantas adultas hay un porcentaje de recuperación más alto sin embargo la infección en semillero o etapas tempranas suele ser mortal.

Como controlar fusarium

El fusarium es un habitante natural del suelo. Por ello debemos tener en cuenta que si tenemos una infección es por que tenemos desequilibrios en nuestro cultivo. Son las plantas más débiles los principales objetivos del hongo, haciendo de plantas heridas o estresadas sus principales huéspedes.
En cultivos pequeños, ecológicos o con poca incidencia la estratégia gira entorno a su contención.
La rotación de cultivos suele ser efectiva pero poco práctica debido a la gran persistenca de este patógeno en el suelo, deben ser muy largas de al menos 4 o 5 años. También sabemos que un suelo compacto favorece su desarrollo. El fusarium es un hongo oportunista por lo que nuestra mejor estrategia será ayudar la proliferación de una microbiología beneficiosa en suelo que impida su colonización.
En monocultivos, cultivos intensivos o con una gran incidencia, la estrategia es la eliminación.
En este caso la desinfección de suelos agrícolas es la mejor solución para erradicar el fusarium. La prevención en todos los casos es siempre mejor que la intervención, más eficaz y más barata.

Manejo y tratamiento

  • Escoger géneros resistentes
  • Comprar Plántulas y Semillas certificadas
  • Desinfección de herramientas, material y aguas de riego
  • Retirar y destruir residuos de cosechas anteriores
  • Mantener un equilibrio microbiológico adecuado en el suelo
  • Prevenir el estrés en la planta
  • Optimizar la resistencia de la planta
  • Desinfección anual/bianual (en cultivos intensivos y monocultivos)